Divercult. Artículo de Leo Brant y entrevista a Fernanda Martins
Acabamos de publicar en nuestra Biblioteca el estupendo y muy recomendable artículo “Pequeña crónica de lo audiovisual en Brasil” de Leonardo Brant. El texto complementa algunas de las cuestiones que analizábamos en el capítulo sobre Brasil y la Ley Rouant de nuestra investigación sobre “nuevas economías de la cultura”. Brant relata la relación del poder con la producción audiovisual desde la llegada de la corona portuguesa en 1808, pasando por los sucesivos periodos dictatoriales de la República, hasta nuestros días. La cooptación de los medios audiovisuales al servicio de las elites gobernantes aparece como una constante, sólo interrumpida por algunos paréntesis, como el que tiene lugar en el breve trienio que gobernó Goulart, en ese momento de fertilidad democrática que dura desde 1961 hasta 1963 -año en que los militares toman el poder con un golpe de estado- se desarrolla el Cineama Novo en la estela del Nouvelle Vague y el Nuevo Realismo Italiano. Brant denuncia que desde entonces, la red Globo ha servido a los intereses del poder constituyéndose como un monopolio que aglutina televisiones locales y nacionales, y también que la diversidad en la producción cinematográfica está amenazada, entre otras cosas, por la omnipresencia de las majors norteamericanas.
Leo Brant dirige la consultora Brant Asociados y entre otros muchos proyectos ha puesto en marcha Divercult, una plataforma independiente que tiene el objetivo de estimular la promoción de la diversidad y del ejercicio de la cooperación cultural. Nos entrevistamos con Fernanda Martins, su coordinadora en Barcelona para que nos explicara más sobre esta iniciativa.
YP:En el texto de Leo Brant se dibuja un panorama bastante negro para el desarrollo de producciones audiovisuales independientes en Brasil. ¿Es esta situación la que lleva a impulsar un proyecto como Divercult?
Fernanda Martins: En parte uno de los objetivos de Divercult es generar un discurso crítico con esta situación. Sus inicios se remontan a la creación del Instituto Diversidad Cultural que nace en el año 2003, para estimular el debate en Brasil en torno a las propuestas de la Convención de la Diversidad en el ámbito de la UNESCO del año 2005. Uno de los puntos más relevantes del proceso de construcción de este acuerdo internacional – que tiene carácter vinculante - fue que de los países participantes, 148 fueron a favor, hubo 4 abstenciones (Liberia, Australia, Nicaragua e Honduras) y sólo 2 países se opusieron, EEUU e Israel, defendiendo que sólo existe la diversidad si existe el libre mercado.Con la entrada en vigor de la convención en 2006, era necesario pasar a la acción y a las practicas concertase. Así Divercult se establece con sede en Barcelona y tres objetivos: la Investigación de prácticas, políticas, programas, proyectos y personas que contribuyan al diálogo entre culturas; la articulación entre representantes de dichas actividades con el fin de elaborar una agenda pública y participativa para la diversidad cultural; y por último, la difusión de métodos y contenidos en pro de la diversidad.
YP: En muchas ocasiones vemos que hay ciertas nociones que se ponen de moda dentro las Instituciones Políticas pero sin embargo no existe una reflexión ni consenso sobre su significado, sucede por ejemplo con “Innovación en cultura” , se usa de forma indiscriminada y al final se vacía de significado ¿Crees que puede suceder lo mismo con la noción de diversidad cultural? ¿Qué entendéis vosotros por este concepto?
Fernanda Martins: El concepto de diversidad abarca principios como el acceso, la participación, la auto-representación, el equilibrio, el diálogo, el desarrollo humano. Sin embargo los limites de este concepto sí que pueden sugerir variadas interpretaciones y representar un riesgo en la defensa de la preservación y promoción de los valores locales. Un buen ejemplo de esta dicotomía está en el proceso de elaboración del documento internacional que define bajo qué condiciones la diversidad cultural debe ser comprendida. El debate sobre el tema nace especialmente del ámbito audiovisual, precisamente para denunciar que la estructura de la industria audiovisual tal como está establecida perjudica el acceso democrático a las expresiones de todo el mundo. La comercialización de productos y servicios de carácter cultural estaban antes reglamentados por la OMC que los trataba como cualquier otra mercancía. Fue cuando Francia propuso el concepto de la excepción cultural, es decir, productos y servicios culturales que tienen un valor intangible capaz de preservar tradiciones y costumbres y, por lo tanto, merecen recibir un tratamiento especial en las relaciones internacionales. Canadá se posiciona a favor de Francia formando redes para estimular propuestas de diálogo además de crear la primera política mundial de multiculturalidad incluso basando procesos económicos en las directrices de estas políticas. Brasil tiene un papel importante para equilibrar las opiniones divergentes. Los debates culminan en la Convención de la Diversidad traspasando a la UNESCO la responsabilidad de definir las líneas por las cuales las expresiones culturales deben ser consideradas. Sin duda es fundamental estar pendiente de este documento para que la noción de diversidad no se vuelva tan amplia que favorezca intereses contrarios.
YP: Para terminar ¿Qué acciones concretas está desarrollando Divercult? He oído rumores de que estáis preparando un evento en Barcelona al que van a acudir importantes figuras de la política cultural brasileña…
Fernanda Martins: Nuestros últimos proyectos son la plataforma Divercult.net que ofrece noticias, artículos, eventos, convocatorias, video y referencias que colaboren con la promoción de los valores locales. Cuenta además con un biblioteca on-line con publicaciones, tratados, convenciones y declaraciones internacionales relacionadas a la diversidad cultural; la Red Audiovisual Iberoamericana (RAIA), una plataforma para la discusión y propuesta de caminos alternativos al sector audiovisual independiente, por medio del intercambio de experiencias entre agentes culturales iberoamericanos; y el webdocumental “Te están grabando”.
Los días 1, 2, y 3 de diciembre vamos a realizar una serie de encuentros llamado “CtrlV“ en los que presentaremos estos proyectos y además llevaremos a cabo una serie de debates para reflexionar sobre cómo el fácil acceso a los medios digitales ha transformado la cadena de producción y distribución audiovisual. El crecimiento exponencial de Internet y el mayor acceso a equipamientos de buena calidad permite nuevos espacios de intercambio de contenidos y genera nuevos comportamientos respecto a la propiedad de la información. Realizadores, productores y artistas emergen directamente de la sociedad civil capaces de crear y coordinar iniciativas innovadoras de promoción cultural a través de las nuevas tecnologías.
Podemos adelantar algunos nombres que ya tenemos confirmados como Edward Jay Epstein, periodista e investigador estadounidense, autor de diversos libros como “La Gran Ilusión: Dinero y Poder en Hollywood”, Cláudio Prado coordinador del Laboratorio Brasileiro de Cultura Digital y también fur Coordinador de Políticas Digitales del Ministerio de Cultura de Brasil en la gestión de Gilberto Gil; y el propio Leo Brant…
YP: Wow! Vamos pues! Allí estaremos en primera fila…
on October 21st, 2009 at 10:03 pm
Es mui buena la entrevista, pero no comprendi mucho lo castelhano.