
Portada de Nuevas Economías de la Cultura
Bajo el nombre de “Nuevas economías de la cultura” iniciamos en el año 2008 una línea de investigación que tiene el objetivo de reflexionar y poner en crisis el modelo de desarrollo que sustenta las Industrias Creativas, al mismo tiempo que busca nuevos escenarios donde construir otras escalas de valor y otros marcos de relación entre cultura, economía y política.
El paradigma de las Industrias Creativas propone un modelo de producción cultural que se adapte y pueda desarrollarse de forma exitosa dentro del libre mercado. Los fundamentos para lograr rentabilidad económica, por tanto, se apoyan en las mismas dinámicas de competitividad y desigualdad inherentes al neoliberalismo y se basan en los derechos de autor y en la idea de propiedad intelectual, generando así una noción de cultura muy miope. Este modelo ha sido importado del ámbito angloamericano, y su origen lo encontramos en los años 90, en el Reino Unido, cuando se diseñó un plan de crecimiento económico en el que la cultura y la creatividad se definían como sectores económicos estratégicos.
Bajo el nombre genérico de “Industrias Creativas” se impulsó la economización de toda una serie de prácticas culturales con el objetivo de generar un tejido empresarial que favoreciera el crecimiento económico, al mismo tiempo que se generaba una imagen “creativa” de Reino Unido con potencial para atraer el capital financiero.
A lo largo de nuestra investigación hemos constatado que este modelo lejos de generar desarrollo, propicia condiciones de trabajo precarias, autoexploración y desigualdad. A pesar de ello, en ciertos países de economías emergentes de Latinoamérica este discurso está cada vez más presente en los organismos de política cultural. Para tratar de comprender su impacto nos desplazamos a Sao Paulo, megalópolis de un país con un crecimiento económico acelerado pero con grandes niveles de desigualdad y violencia social. Allí pudimos ver los devastadores efectos para la diversidad cultural, provocados al dejar la financiación de la cultura y su gestión en manos del sector privado a través de un sistema de mecenazgo apoyado en la “Lei Rounet”. De forma paralela y para combatir los efectos de esta ley –que está siendo actualmente reformada- encontramos el programa “Pontos de Cultura”, un proyecto impulsado recientemente por el Ministerio de Cultura que supone un excelente ejemplo de política “bottom up”, su objetivo es poner en red a diversas iniciativas culturales independientes y dotarlas con recursos económicos e infraestructurales para que continúen con su actividad. Por otro lado, y al margen de la política cultural institucional y del modelo de industria cultural tradicional, encontramos una serie de fenómenos que desafían los modelos de producción cultural basados en la autoría individual y los derechos de autor: el Tecnobrega en Belem, el Funky Carioca en Río de Janeiro, en México los Sonideros, en Angola el Kunduro, en Suriname el Babli, en Sudáfrica el Kwaito, o en Argentina la Cumbia Villera . Se trata de movimientos musicales en el que las bandas de las periferias aprovechan el abaratamiento de las nuevas tecnologías para producir y grabar sus propios cds que luego distribuyen de forma gratuita a través de portales de internet o que circulan a través las redes de venta ambulante. A través de los conciertos que organizan logran generar enormes réditos basados en una inmensa trama de economía informal. Lo interesante de este tipo de fenómenos es que nos invita a reflexionar sobre cómo nuevos mercados culturales están surgiendo a raíz de la crisis del modelo tradicional de industria cultural controlado por los oligopolios de las grandes distribuidoras.
En el Estado español, se está apostatando por un modelo híbrido, en el que el Estado sigue financiando parcialmente la cultura pero en el que de forma paulatina vemos proliferar las instituciones para la promoción de las Industrias Culturales, las subvenciones se sustituyen por créditos blandos y se busca implementar el planes de emprendizaje, con el objetivo de generar una trama de empresas culturales que revitalicen la economía. La realidad que nos encontramos, y que queremos continuar indagando en este proyecto, es que muchas de estas empresas culturales nacen con una voluntad política irreconciliable con los postulados neoliberales, ya que entienden la cultura como un bien común y la producción cultural como un sistema de cooperación y de intercambio de conocimientos que no puede regirse bajo las leyes de propiedad intelectual. Estas “Empresas del Procomún” buscan la sostenibilidad por encima del lucro y se estructuran en modelos de distribución abiertos que tienen como objeto difundir conocimientos y saberes generados por la cultura enriqueciendo y cuidando el Procomún. Son muchas las dudas, problemas y cuestiones que se nos plantean a la hora de abordar este nuevo modelo de economía cultural, por eso pensamos que es importante iniciar y hacer público este debate que nos puede ayudar entre todas a generar un discurso y construir una alternativa a los modelos impuestos.



Pues no sé muy bien, pero ya me gustaría colaborar de alguna forma. En la actualidad estamos llevando a cabo una investigación sobre “empresa abierta” que pudiera tener puntos comunes.
De alguna forma sería interesante que contactáramos. Yo estaré por BCNegra del 4 al 7 de febrero. Hablamos.
Hola Julen, sería estupendo buscar alguna forma de colaborar. Sobre todo nos interesa que sea un proceso de investigación abierto y colectivo, hablamos cuando estés por aqui,
un saludo YP
En el ámbito de la Economía Solidaria nos integramos varios proyectos que asumimos la carta por un mundo solidario (ver http://www.economiasolidaria.org) realizamos Auditoría Social para contrastar el grado de asunción de la carta y reflejarlo públicamente. Entre ellas esta Visualiza.info (Agencia Solidaria de Comuniación) e Investic.net (Tecnologías de la colaboración). Ambas constituimos en 2009 la Comisión de Cultura Libre dentro de REAS Nafarroa y dinamizamos y trabajamos con clientes y redes sociales en la construcción de proyectos con CMS de Software libre, así como con la publicación de diversos materiales con licencias libres. La Cultura Libre forma parte de nuestra manera de entender el mundo y por eso surfeamos gustosos en esta Espiral Viral. Estaremos atentos y abiertos a este sitio del que nos sentimos parte, por algo nosotros también nos presentamos como “Empresas del Procomún”.